martes, 17 de noviembre de 2015

Lorenzo Cañas

Hay que hacer caso a los padres aunque no te guste. Nunca probé el rabo de toro guisado al vino tinto que hacía mi padre, si la ternera guisada que hacía mi madre. El suculento plato que se preparaba en la conserjería de la Plaza de Toros de Logroño, allá por lo años setenta, tenía, para mí, un aspecto vamos a decir, un poco rudo, y oscuro. Pues bien la receta se la dio a mi padre el cocinero al que hoy Degusta La Rioja le hace un homenaje, Lorenzo Cañas. Que pena no haber probado el toro guisado de Alfredo Rodríguez. 


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